Ginecología, Urología y Andrología

Si aprendemos a conocer nuestro cuerpo, con sus posibilidades y limitaciones, podremos reconocer sus cambios, advirtiendo rápidamente cualquier señal de alarma. De esta forma asumimos el protagonismo y la responsabilidad que nos corresponde en el cuidado de nuestra salud.

La higiene diaria, la comida saludable, el ejercicio, la autoexploración de los pechos y la consulta ginecológica son medidas preventivas en las que debemos participar.

La consulta ginecológica es un espacio donde la persona profesional y las pacientes  asuenen  la responsabilidad sobre la salud. Si quieres puedes acudir acompañada. Puedes pedir cita por teléfono o pasar por el centro de salud para hacerlo con tu Cartilla de la Seguridad Social.

Cuando te pregunten qué te pasa, qué sientes, qué te duele, desde cuándo… contesta de forma clara y natural y exige también una respuesta que tú entiendas. Es tu derecho.

No temas preguntar todo lo necesario, todo lo que tú quieras saber sobre tu cuerpo, tu salud y sus cuidados. Insiste en lo que no te quede claro.

Debes acudir a la consulta ginecológica si:

-         El flujo vaginal aumenta anormalmente, cambia de color u olor

-         Notas picores o sensación de quemazón, sobre todo si se acompañan de flujo anormal, granitos, verrugas o heridas en la vulva o fiebre y dolor en los ovarios.

-         Aparece algún bultos en los genitales externos

-         Tienes reglas muy irregulares o muy abundantes o manchas en algunos ciclos entre regla y regla o sospeches que te falta la regla por un embarazo

-         Tienes la regla muy oscura o con coágulos

-         Si el dolor antes o durante la regla te impiden realizar tus tareas habituales

-         Notas bultos en el pecho

-         Simplemente, quieres hacerte una revisión.

  • ¿EN QUÉ CONSISTE LA CONSULTA GINECOLÓGICA?

Cuando acudas por primera vez a la consulta, el ginecólogo/a te hará una serie de preguntas para elaborar tu historia clínica. Te pedirá información sobre tu menstruación (primera regla, regularidad, cantidad, dolor…), antecedentes médicos nuestros y de nuestra familia (relacionados con cáncer, hipertensión, diabetes, intervenciones quirúrgicas, alergias a medicamentos…) anticoncepción (métodos utilizados), sexualidad (frecuencia de relaciones), embarazos y problemas ginecológicos. Con estos datos se  hará una idea de dónde tiene que insistir, dónde puede estar el origen de los problemas, qué medicamentos están contraindicados…

Después te preguntará el motivo de la consulta, debes explicar claramente lo que te pasa o si simplemente vienes a una revisión. Independientemente del motivo de consulta te pedirá que te desvistas, te pongas una bata y te sientes en el sillón de exploración, dónde separas los muslos, los levantas y apoyas las piernas o los talones en unos soportes. La postura no es muy cómoda, pero es la única en la que los genitales externos están a la vista y se puede introducir el especulo para ver la vagina y el cuello del útero.

Es importante estar relajada y confiada. Mirará primero nuestro aparato genital externo (labios mayores y menores, entrada de la uretra y clítoris) y descartará determinadas enfermedades, infecciones…

La única forma de ver la vagina y el cuello del útero es introducir dentro un instrumento tubular que se parece al pico de un pato y que se llama espéculo. Se introduce cerrado en la vagina y cuando llega al útero se abre. Suele ser de plástico duro y desechables.

Si sentimos dolor debemos advertirlo para que se utilice uno más pequeño o lubricante.

Sería muy interesante colocar un espejo para poder ver nosotras mismas la vagina y el cuello del útero ya que nos los imaginamos como algo extraño y oculto.

Hay mujeres que de forma regular se revisan ellas mismas con el espéculo.

En algunas consultas se aprovecha que el espéculo ya está introducido para hacer una citología vaginal, que consiste en recoger con una espátula algunas células semidesprendidas de la vagina. Estas células se depositan en un cristal, se tiñen y se miran en el microscopio.

Así se obtiene:

-         información hormonal

-         información infecciosa

-         información morfológica

Una vez cerrado y retirado el espéculo, nos hará un tacto vaginal: introduce en la vagina dos dedos y con la otra mano presiona sobre el abdomen y delimita el útero, su forma, su situación, su consistencia…los ovarios no siempre se tocan.

La exploración de los pechos debe estar incluida en la revisión periódica. Mirará si las mamas son iguales, si hay alteraciones en la piel, en el pezón, en la aureola, si hay bultos…para explorar el pecho es mejor que acudamos a la consulta después de terminar la regla.

Los chicos deben acudir a la consulta  urológica y a la  andrológica

 

En urólogo se estudian las enfermedades del aparato urogenital y en andrología se ocupan de la anatomía y el funcionamiento de los órganos sexuales del hombre, así como de la prevención y tratamiento de sus alteraciones, es decir, que el andrólogo o la andróloga es el ginecólogo o la ginecóloga del hombre.

Se debe acudir a la consulta, en general, ante cualquier cambio que se produzca en tu cuerpo y que esté relacionado con el aparato genital

-         Picores, escozor, cualquier síntoma que pueda indicar una infección

-         En caso de molestias al orinar o si hay sangre mezclada con la orina o el semen

-        En caso de dificultades en la erección y eyaculación

-         Ante cualquier cambio de tamaño o forma de los testículos

-         Si aparecen granos o enrojecimiento de la piel

-         En caso de posible infertilidad en el hombre. Después de intentar un embarazo al menos un año seguido

-         Para solicitar información sobre métodos anticonceptivos

-         En caso de fimosis, curvatura del pene o cualquier malformación que preocupe o dificulte las relaciones sexuales

En la consulta urológica-andrológica se hacen las siguientes revisiones:

-         Revisión de los genitales externos para ver si su forma y desarrollo son normales

-         Exploración del escroto para comprobar que no existen venas varicosas

-         Exploración de la zona de las ingles para descartar hernias o ganglios en la zona

-         Hará un tacto rectal, para palpar la próstata, vesículas seminales y base de la vejiga

-         También prestará atención a las mamas, la distribución del vello…


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